Como sabemos, todos los niños y estudiantes son diferentes en
cuanto a forma de ser, actitudes, habilidades, fortalezas, debilidades, personalidad,
etc, cualidades de las cuales debemos estar atentos para conocer a nuestros
alumnos, para comprender de qué manera le es más fácil aprender, si están pasando
por algún problema que les dificulte en su aprendizaje, si necesitan un poco
más de ayuda para entender mejor los contenidos, si requieren de algún apoyo
profesional, entre muchas cosas que son necesarias saber para poder lograr el
objetivo.
Ahora bien, para poder lograr todo lo anterior, es
fundamental la comunicación efectiva, en donde el profesor debe ser capaz de
escuchar y poner atención a sus estudiantes y brindarles el apoyo necesario
para que puedan solucionar sus problemas para que estos no obstaculicen su
aprendizaje, y para ello, también es imprescindible que el alumno escuche a su
profesor para lograr que esta comunicación sea efectiva.
Una vez logrando todas estas cosas, a través de conocer a
los estudiantes, es primordial que el profesor sea capaz de entregar distintas herramientas
de aprendizaje, en donde el alumno pueda considerar utilizar la que sea más
sencilla para él y lograr que la enseñanza sea segura en cuanto a que el niño
logre efectivamente aprender. Para esto, el profesor debe ser innovador y
creativo al momento de planificar las clases, tratando de encontrar la manera
para hacer de ellas las más atractivas y entretenidas para captar su atención, que
sea de su agrado y se divierta aprendiendo.
Además de todas estas cualidades, un profesor debe ser
siempre respetuoso con sus estudiantes, debe ser comprometido con su trabajo, ser
un buen líder para sus niños, responsable, cooperador, adaptativo, amable,
seguro, maduro, dedicado, creativo y por sobre todo, debe tener vocación; ser
feliz con su trabajo y hacerlo con el amor y la paciencia que la educación
requiere, logrando marcar o influenciar de buena manera en nuestros estudiantes, ya que el
trabajo de un docente es el más importante y la base para todo ser humano.
El sistema educativo juega hoy un rol crucial en los nuevos
retos sistémicos a los que nos enfrentamos como comunidad, un desafío colectivo
en el que participan gobiernos, ciudadanía, instituciones públicas y privadas y
todos los actores de la educación. Es por esto que es fundamental la
participación y cooperación de parte de todo el equipo directivo de la
institución escolar para formar proyectos educativos en base a las necesidades
de sus estudiantes y así facilitarles otras oportunidades de aprender en
diversas áreas.
Todo lo anteriormente mencionado es elemental poder
aplicarlo en las aulas y lograr formar a la comunidad estudiantil para ser
mejores personas, más allá de que sepan sobre ciencias, lenguaje, matemáticas o
historia, es primordial contribuir a una educación integral y completa, en
donde aprendan a ser mejores cada día, a ponerse metas de vida, a ser
responsables y comprometidos con sus quehaceres, a ser respetuosos con las
demás personas y por sobre todas las cosas, a ser felices e incentivarlos a
perseguir sus sueños, haciéndoles ver que todo lo que se propongan lo pueden
lograr si luchan por ello.
En definitiva, un buen profesor debe cumplir con todas las competencias y conocimientos expresadas con anterioridad, con el fin de cumplir con los desafíos de la educación del siglo XXI, adaptándose al mundo de constante cambio y contando con todas las herramientas necesarias para realizar un buen trabajo.


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